Cuentos/Te robo una frase

Te robo una frase (4): El robo (1)

Cada mes robamos una frase para jugar con ella La frase con la que jugamos hoy es:
La persona que había al otro lado era una mujer joven. Muy obviamente una mujer joven. No había manera posible de confundirla con un hombre joven en ningún lenguaje, especialmente en braille. Está sacada de la novela Mascarada, de Terry Pratchett.

“A pesar de la literatura, los cambiaformas son mucho más que hombres lobo. Por definición son todos aquellas personas que adoptan una forma animal y otra menos animal – normalmente humana- Se han documentado casos de hombres perro e incluso existen datos de una epidemia de hombres-cerdos – si bien las fuentes son oscuras y pertenecen en su mayoría a un grupo de esposas en la comarca de Fredenheim.”

Gordon estaba absorto en la lectura del Bestiarium Vocabulum del ilustre Dr Vonfrausen cuando oyó la voz ronca del sargento Fridd.

– Ya ha llegado el nuevo fichaje, jefe –

Dobló la página por la que se había quedado – era uno de sus malos hábitos – y miró hacia el mostrador de la entrada.

La persona que había al otro lado era una mujer joven. Muy obviamente una mujer joven. No había manera posible de confundirla con un hombre joven en ningún lenguaje, especialmente en braille. Notó como su úlcera protestaba enérgicamente ­Había tolerado la inclusión de los zombis en el cuerpo de policías – incluso había llegado a respetarlos por su falta de iniciativa – pero una mujer policía ¿En qué estaban pensando los de arriba?

El comisario apuró su taza, en la que no había café precisamente, y se levantó para recibir a la chica. Se supone que era la respuesta al último escándalo, había desaparecido la joya del “Coeur du Rochefort” objeto de culto para la principal Iglesia y uno de los emblemas de aquella ciudad – junto a un queso apestoso de nombre impronunciable – m . Todo el robo estaba envuelto en un misterio que tenía a la policía sin una sola pista. Nada estaba forzado en la cámara acorazada, pero el ladrón se las había apañado para robar la joya y dejar una curiosa tarjeta de visita donde firmaba como Eugene “Bigotes”.

Llegó hasta donde le esperaba la mujer. Tenía unos ojos claros y brillantes, de esos que te pueden atravesar. Estaba claro que a Gordon no se le daban bien las mujeres, se quedó parado mirando con cara de bobo.

La chica tomó la iniciativa y extendió su mano.

– Agente Katherin – dijo con un acento curioso – Puede llamarme Kat.

– Gggordon , comisario – dijo el jefe respirando aliviado al terminar.

– Encantada, comisario pero.. no tenemos tiempo que perder. Si mis cálculos son correctos esta misma noche habrá otro robo – y por el tono de su voz estaba bastante segura de que lo serían.

Gordon se quedó con una queja en la boca – dedo alzado en tono de reproche – mientras la chica desaparecía en los pasillos de la comisaría.

– Continuará….

gem

 
Y no te olvides de conocer las otras historias..

Anuncios

11 pensamientos en “Te robo una frase (4): El robo (1)

  1. Oh!! He pensado que estaba leyendo a Ramón, jajaja, con eso de los nombres impronunciables y las cosas detectivescas que tanto os gustan a los hombres :p
    Eso sí, muy bien remarcado que doblar las esquinas de las páginas es un mal hábito.
    La historia genial, engancha!

  2. Gracias Blue Monster. Seguiremos leyendo tu historia. Por cierto, entre esos zombies se encuentra Ramón?? Viendo su foto de perfil, me hizo pensar en ello.
    Un beso y seguimos jugando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s